En el taller y en el hogar de Luis Pertúz, la reina no es su esposa, Nelda Beatriz Borrero, sino la madera. Está en diferentes tamaños, estados y colores, e inunda bodegas, habitaciones y hasta la sala de su casa. La madera penetra cada rincón, e invade por la nariz y la piel a visitantes y trabajadores porque de tanto…