Barranquilla, julio de 2026. Con una experiencia diseñada para aprender jugando y fortalecer el vínculo de los más pequeños con el patrimonio cultural de la ciudad, Carnaval de Barranquilla culminó con éxito la segunda edición de Torito Camp, el campamento vacacional que reunió a 36 niños entre los 3 y los 7 años en una programación llena de creatividad, diversión y tradición.
Durante varios días, los participantes disfrutaron de un recorrido por el universo del Carnaval a través de juegos tradicionales, talleres creativos, actividades lúdicas, danzas representativas de la Fiesta y experiencias pedagógicas desarrolladas en el Museo del Carnaval y la Casa del Carnaval, espacios donde conocieron de manera vivencial las manifestaciones que hacen del Carnaval de Barranquilla un Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Torito Camp se consolida como una apuesta de formación temprana que promueve el reconocimiento de la identidad cultural desde la infancia, incentivando el aprendizaje de los saberes, el trabajo en equipo, la creatividad y el amor por las tradiciones que hacen parte del legado de Barranquilla.
Esta segunda edición fue posible gracias al respaldo de Bancolombia, así como al apoyo de Los Dibujantes, Chuzitos, Hostal de Barrio Abajo y Patolandia, aliados que se sumaron para ofrecer a los niños una experiencia inolvidable durante sus vacaciones.
«Cada niño que descubre el Carnaval desde el juego, la creatividad y la experiencia se convierte en un guardián de nuestro patrimonio. Torito Camp es una apuesta por sembrar identidad, fortalecer los lazos con nuestra cultura y garantizar que las nuevas generaciones conozcan, valoren y mantengan vivas las tradiciones que nos representan como barranquilleros», destacó Juan Ospino Acuña, director de Carnaval de Barranquilla.
Con iniciativas como Torito Camp, Carnaval de Barranquilla continúa fortaleciendo sus programas de formación y apropiación social del patrimonio, generando espacios donde la cultura se vive desde la infancia y donde las nuevas generaciones encuentran en el Carnaval un escenario para aprender, crear y construir identidad.











